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CELEBRAMOS EL 70ANIVERSARIO DE GLORIA SIONISTA

fuente: aurora 13/01/18

por Samuel Auerbach, Netanya

En una entrevista publicada en el diario la Vanguardia de Barcelona, España, el día 10 de enero de este año, el músico Daniel Barenboim volvió a incursionar en la política. Después de tratar mal a Trump y a Putin, no pudo abstenerse de referirse al conflicto palestino israelí. Y como ya es habitual en él cuando toca este tema, volvió a equivocarse.

Creo que estuvo completamente errado cuando le dijo al periodista: “Mire, llevamos 30 o 40 años en los que se habla de una solución de dos estados. Y yo sigo haciendo la misma pregunta, ¿dónde está el segundo Estado? Que el mundo reconozca Palestina como Estado y luego que como Estado negocie con Israel”.

Según el diccionario de la Real Academia Española, una de las numerosas acepciones que tiene la palabra “estado” es la siguiente:

“País soberano reconocido como tal en el orden internacional, asentado en un territorio determinado y dotado de órganos de gobierno propio”.

Queda claro entonces que para que el mundo pueda asignarle a los palestinos el título de Estado como Barenboim pretende, hay que ofrecerles un territorio en algún lugar del mundo. Supongo que el virtuoso músico se refería a la Cisjordania, porque si fuera en otro lugar, no existiría conflicto alguno en el Medio Oriente. Que el mundo reconozca a la Cisjordania o parte de ella como territorio del pueblo palestino según la pretensión del músico, es tomar una medida unilateral muy inapropiada para organismos internacionales.

Los palestinos no tienen ni nunca tuvieron un territorio determinado, un país. Cuando las Naciones Unidas en el año 1947 se lo quisieron ofrecer con la famosa partición de Palestina, los palestinos no lo aceptaron. Lo que Israel liberó en la guerra de los seis días fueron territorios bajo el dominio de Siria, Egipto y Jordania. Por lo tanto el mundo podrá reconocer a los palestinos como Estado, solamente cuando nazca su país mediante un acuerdo con Israel.

Con lo que le dijo al periodista, Barenboim demuestra desconocer otros aspectos de la política del Cercano Oriente que tanto le cuesta dejar de comentar. No sabe que Palestina era el nombre que se le daba a una zona que incluía lo que es ahora el Estado de Israel. Wikipedia en el Internet explica que Palestina, “desde un punto de vista geográfico e histórico, es el nombre que recibe el territorio comprendido aproximadamente entre el mar Mediterráneo y el valle del río Jordán (de oeste a este), y entre el río Litani y el Néguev, sin incluir el Sinaí (de norte a sur)”. Sigue explicando que “la región recibió este nombre durante la dominación sobre el Reino de Israel por parte del Imperio romano; concretamente a partir del año 135 de la era común, tras la represión final de los romanos, quienes entre otras acciones violentas expulsaron a los judíos que sobrevivieron”.

Entonces es ridículo que Barenboim pretenda que el mundo reconozca a la Palestina como un estado árabe. Eso es justamente lo que los terroristas palestinos anhelan desesperadamente.

 

Una vez más Daniel Barenboim, el famoso y virtuoso músico internacional, demuestra que le haría muy bien a su personalidad, si al enfrentarse al público no lo hiciese con sus labios, sino solamente con sus manos, dirigiendo o interpretando esa hermosa música que con tanta maestría sabe transmitir.